sábado, 18 de marzo de 2017

Te llamo amor






Amo cuando te siento, cuando te pienso y sin decírtelo acudes; amo cuando tu cuerpo se viste del mío, cada momento, cada instante, amo cada segundo que en ti me alimento y aquellos en los que sólo puedo soñarte; amo tu cuerpo, cada palabra y cada coma; amo dibujarte y trazar líneas de piel entre el sudor al tomarte; amo quererte y al amarte reiventarme; amo tu olor, cada caricia, cada beso robado y los que sin reclamar me ofreces.

Amo cuando tu desnudez me recoge y cuando al caer la noche duermes a mi abrigo; amo mirarte cuando lo haces y despertar invadiendo tu sexo; amo el torrente caudal al vaciarte y el que tu boca recibe comulgando conmigo; amo tus gestos, cada roce, cada grito ahogado al penetrarte; amo tus ojos, tus labios; amo tu cuello y el despertar de tus pechos; amo tus delicadas cumbres y cuando rabiosas desafiantes me apuntan; amo tus manos, el devenir de tus caderas y el regalo entre tus piernas; amo el abismo en ti y el reposo al someterlo; amo tu espalda y el desafío cuando de nalgas te ofreces; amo tu entrega sin límites y la pasíón que permanece.

Sin Ti nada tiene ya sentido.




4 comentarios:

  1. Una conjugación perfecta de sentimientos...
    Felicidades por tan bellas palabras.

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  2. Hoy sí parece que se puede dejar el comentario, te traigo aquí el que te dejé ayer en la otra entrada, Petrus.

    Un placer leerte, Caballero.


    Qué intensidad, Petrus, cómo me gusta ese sentir tuyo cuando amas de manera tan profunda se sienten derretidas tus palabras al leerte.

    Bellísimo tu texto.

    Besos.

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